|
|
Queremos
comprobar si es verdad o no lo que sucede en las películas
americanas cuando las chicas acceden a tener sexo a cambio de
dinero por dejar que las graben. En plena Barceloneta empieza
nuestra búsqueda del chocho de alquiler pero lo más
seguro es que nos llevemos a casa más de un guantazo...
Tenemos
nueva compañera de piso y nosotros, que somos unos caballeros,
le ibamos a dar un cariñoso y cordial recibimiento pero
resulta que le va la marcha, el mambo duro y crudo. Le gusta que
la abofeteen y que sus nalgas brasileñas adquieran un tono
rojizo a base de cachetes así que tendremos que sacar la
mano a pasear en nuestra bienvenida para que la nueva inquilina
pueda disfrutar
Que
malo es el alcohol para conducir y para las mujeres. A nuestro Moi
le presentó un amigo a su nueva novia, todo un pibón,
y al percibir que estaba como una cuba, de borracho que iba, no
le dejó ir a coger el coche que tenía a las afueras
y fue él a buscárselo, dejando sola a su novia con
Moisés, todo un error...
Es
lo que tiene la crisis, que si el jefe te putea, te tienes que aguantar
no vaya a ser que te eche a la puta calle. Eso si, prefiero la forma
que tiene mi jefa de hacerlo, en vez de mandarme hacer informes
para el día siguiente, se viene a mi casa y me castiga con
una paja, pero, como y cuando ella quiera...
Una
playa sin tías buenas ligeritas de ropa es como una parrillada
sin un buen chumichurri, está bien pero le falta algo.
Nuestra chica de hoy viene con hambre y sólo come carne...
le encantan las salchichas, sobre todo si son extragrandes.
|
|